Video: Esta madre no le tomó atención a las antiguas puertas de su patio, hasta que un día las abrió…







¿Qué pasa si en el patio de la casa que compraste, encuentras dos misteriosas puertas?. Eso es lo que encontró la familia Zwick, en su propio hogar y cuando decidieron averiguar lo que había adentro, se encontraron con algo realmente sorprendente.

Esta historia se trata de un increíble hallazgo que hace una familia común y corriente, que jamás imaginó lo que tenían bajo sus propias narices.

Todo comienza cuando Ken y Carol Zwick, un matrimonio como cualquiera, se trasladan a vivir en una casa, donde misteriosamente había dos puertas grandes de metal color verde, en el patio de esta. Al principio a ninguno de ellos le llamó la atención, no le dieron mayor importancia, ni tampoco les causó curiosidad saber qué era lo que se encontraba detrás de aquellas puertas. Pero con el pasar el tiempo y luego de diez años, un día se acercaron al lugar, para hacer algo fuera de lo cotidiano, y decidieron averiguar lo que había detrás de estas extrañas puertas. Entonces, se dispusieron a abrirlas para despejar por fin el misterio que ocultaban y lo que hallaron fue verdaderamente asombroso.

Al entrar, señalaba la esposa Carol Zwick, pensaban que el lugar estaría vacío, pero muy por el contrario, estaba lleno de reliquias espectaculares. Ellos, lo que lograron averiguar es que allí Frank Pansch, el antiguo dueño, se había construido un refugio en el año 1960, justamente en la época de la Guerra Fría de Estados unidos con Rusia. Por esa razón, pensaron que adentro no habría nada, pero cuando se metieron se llevaron varias sorpresas.

Lo primero que dijo la familia fue que entrar allí, se sintió como viajar a través del tiempo, directo al pasado. Adentro encontraron objetos de los años 60’, tales como linternas, dulces, algunas baterías y también periódicos como el Daily News. Se dieron cuenta que había lo suficiente como para sobrevivir en el lugar, por un periodo de dos semanas.

Finalmente, todo lo que hallaron en el refugio, la familia lo decidió donar a la Sociedad Histórica de Neenah, donde se conservará como corresponde.