El polémico caso de Danielle Cohn, una niña de 13 años que con ayuda de su madre revoluciona las redes sociales







La gran carrera en redes sociales de Danielle Cohn le permitió a su madre soltera dejar de trabajar en dos empleos para mantener a su familia. Pero su fama ha tenido un precio.

Con tan solo 13 años, Danielle se mudó desde Orlando a Los Ángeles para tratar de convertir su popularidad en redes sociales en una carrera musical.

La adolescente actualmente tiene casi 10 millones de fanáticos en la popular aplicación interpocional Musical.ly y 2 millones de seguidores en Instagram. Ingresó en 2018 atrayendo importantes marcas como Samsung, Six Flags y Live Nation, por nombrar algunas.

“No éramos ricos ni nada, así que teníamos un teléfono”, dijo Jen, madre de Danielle. “Tenía dos trabajos, así que cuando trabajaba por la noche, dejaba el teléfono con los niños”.

Durante una de esas noches, Danielle, que entonces tenía 11 años, se encontró en Instagram y descubrió una aplicación llamada Musical.ly.

La aplicación permite a los usuarios subir videos cortos de ellos mismos sincronizando sus labios con canciones populares, y luego compartirlas con otros usuarios.

En 2016, grabó y compartió su primer video de sincronización de labios de 15 segundos con la aplicación.

“Realmente no me gustó al principio, fue algo tonto”, dijo Danielle sobre Musical.ly. “Pero no se trataba de hacer videos. Pensé que era genial sincronizar los labios con las canciones, así que comencé a hacerlo mucho”.

Danielle finalmente produjo suficientes videos en la aplicación que con frecuencia encabezó la clasificación de Musical.ly, y pronto orgánicamente atrajo a un millón de seguidores a su cuenta (que ahora supera los 10 millones). Sus videos también se volvieron más y más reproducidos.

Jen ayudó a su hija a responder a las solicitudes recibidas y dijo que guardó el dinero que Danielle ganó en los anuncios en una cuenta separada.

“Es dinero con el que podemos pagar la universidad”, señaló.

A medida que la base de fans y la audiencia de Danielle crecieron, también lo hizo el pago de anuncios en Musical.ly. Las compañías pronto le pidieron a la mamá que volara a Los Ángeles para tomar reuniones de negocios.

Jen tomó la decisión de dejar su trabajo nocturno como cajera para ayudar a su hija a administrar su marca personal de rápido crecimiento. En marzo de 2017, Jen y Danielle estaban pasando mucho tiempo en Los Ángeles, Jen decidió trasladar a su familia allí.

“No puedo trabajar, porque tengo que llevar a [Danielle] a todas partes y hacer todo, es trabajo, porque es joven y no la quiero sola en estos lugares”, dijo Jen.

Jen dice que destina el 20% de las ganancias a “cuentas y alquileres y demás”, 15 a 20% a la cuenta bancaria separada de Danielle “para guardar” y el resto “[Danielle] tiene que gastar por su cuenta”.

Sin embargo, el estado de Danielle como influencer en las redes sociales no ha estado exento de crítica. Ella también ha desarrollado un grupo grande de “enemigos”, que se congregan en Instagram, donde Danielle tiene 2 millones de seguidores.

Una búsqueda rápida muestra muchas cuentas de “páginas de odio” de Instagram para Danielle.

Una cuenta con el nombre de usuario “danielle_cohn.is.a.hoe” vuelve a publicar imágenes y videos de Danielle con subtítulos llamándola “perra” y diciéndole “cubrete”. El usuario también edita las imágenes de Danielle para que se vea ridícula.

“Estaba herida y no podía manejarlo”, dijo Jen, al descubrir un grupo de acoso cibernético por primera vez.

Ella admitió que intentó defender en las secciones de comentarios a su hija.

“Cuando veo las cosas que se publican, no quiero que vea eso”, dijo. “Le están diciendo que se mate. Hasta el día de hoy todavía respondo. Es duro. Es realmente difícil”.

La mayoría de las personas critica a Danielle por la forma “inapropiada” en la que actúa, baila y se viste. Los videos agregados para probar este punto han acumulado millones de visitas en YouTube.

Antes de su fama en línea, Danielle quería ser consejera vocacional. Ahora, ella dice que “también” quiere ser cantante. Sin embargo, su primer intento, un single llamado “Marilyn Monroe” lanzado en YouTube el año pasado, no recibió la cálida recepción que Jen y Danielle esperaban.

Ante las críticas Jen se defiende: “Desearía que dejaran de decir que estoy viviendo en mi hija … o viviendo un sueño que quería”. “Mi hija y yo somos diferentes. Soy tímida, siempre he querido ser maestra. Le estoy permitiendo hacer esto porque esto es lo que la hace feliz. Haría cualquier cosa por mis hijos.”

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